jueves, 27 de diciembre de 2012

L’Ànima de les Flors - Joan Maragall

Aquelles dues flors que hi ha posades
al mig del caminal,
qui és que les hi deu haver llençades?
Qui sia, tant si val.

Aquelles dues flors no estan pas tristes,
no, no: riuen al sol.
M’han encantat així que les he vistes
posades a morir, mes sense dol.

“Morirem aviat, lluny de la planta
-elles deuen pensar-;
mes ara nostre brill el poeta encanta,
i això mai morirà.”


 a la meva mare que avui fa un any que se'n va anar

domingo, 22 de julio de 2012

Panorama Ciego de Nueva York - Federico García Lorca

Si no son los pájaros
cubiertos de ceniza,
si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda,
serán las delicadas criaturas del aire
que manan la sangre nueva por la oscuridad inextinguible.
Pero no, no son los pájaros,
porque los pájaros están a punto de ser bueyes;
pueden ser rocas blancas con la ayuda de la luna
y son siempre muchachos heridos
antes de que los jueces levanten la tela.
Todos comprenden el dolor que se relaciona con la muerte,
pero el verdadero dolor no está presente en el espíritu.
No está en el aire ni en nuestra vida,
ni en estas terrazas llenas de humo.
El verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas
es una pequeña quemadura infinita
en los ojos inocentes de los otros sistemas.

Un traje abandonado pesa tanto en los hombros

que muchas veces el cielo los agrupa en ásperas manadas.
Y las que mueren de parto saben en la última hora
que todo rumor será piedra y toda huella latido.
Nosotros ignoramos que el pensamiento tiene arrabales
donde el filósofo es devorado por los chinos y las orugas.
Y algunos niños idiotas han encontrado por las cocinas
pequeñas golondrinas con muletas
que sabían pronunciar la palabra amor.

No, no son los pájaros.

No es un pájaro el que expresa la turbia fiebre de laguna,
ni el ansia de asesinato que nos oprime cada momento,
ni el metálico rumor de suicidio que nos anima cada madrugada,
Es una cápsula de aire donde nos duele todo el mundo,
es un pequeño espacio vivo al loco unisón de la luz,
es una escala indefinible donde las nubes y rosas olvidan
el griterío chino que bulle por el desembarcadero de la sangre.
Yo muchas veces me he perdido
para buscar la quemadura que mantiene despiertas las cosas
y sólo he encontrado marineros echados sobre las barandillas
y pequeñas criaturas del cielo enterradas bajo la nieve.
Pero el verdadero dolor estaba en otras plazas
donde los peces cristalizados agonizaban dentro de los troncos;
plazas del cielo extraño para las antiguas estatuas ilesas
y para la tierna intimidad de los volcanes.
No hay dolor en la voz. Sólo existen los dientes,
pero dientes que callarán aislados por el raso negro.
No hay dolor en la voz. Aquí sólo existe la Tierra.
La Tierra con sus puertas de siempre
que llevan al rubor de los frutos.
                                        

domingo, 3 de junio de 2012

Fósiles Carlos Barral


Sumérjase el alma un instante
en el árido mar del deseo
y surja falaz de su espuma
tu efigie de bronce
Agite la brisa a su soplo
tus negros y sueltos cabellos
y envuelta en su halago
la bruma de tu cuerpo.
Al blanco cuenco de tus blandas manos,
febril apoyo de mi ardiente frente,
al brillo rojo de tus labios finos
dulce caricia de mi boca torpe,
siempre soñada.
Tú que derramas sobre tu frente un bucle,
al inclinarse triste la cabeza,
tú, que amedrentas en tus ojos negros
la melancólica luz y el dulce brillo
la que en el cuello dilatas un sollozo,
y en los labios humedeces un suspiro.
Sincronía de suspiros blandos,
sabrosa de salobre, teñida de resol,
moldeada en la morena carne
de la virgen del arpegio dulce
y pastoral.  


Está solo. Para seguir camino... Luis García Montero


Está solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.
Cunado pasan los días
y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan sólo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir la propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.

Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo también mañana

con los ojos negados al presente
y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,

dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hace cargo, de nada se convence.

Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sueños vacíos.

No quiere renunciar. Para seguir camino

acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
La luz se queda siempre detrás de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le resulta necesario

aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.
Tiempo de habitaciones separadas. 


El Poema De Amor Que Nunca Escribirás Carlos Marzal


Debería nombrar (debería intentarlo)
el afán hasta hoy por ti dilapidado
en perseguir amor, que quizá fuera tanto
como el afán de huir, fatigado hasta el asco,
de todas las trastiendas, repletas de fracasos,
que los cuerpos arrastran, y en que nos arrastramos.
Debería acoger, dar lugar a unos labios
que nombraran sin fe, sólo de cuándo en cuándo
-por momentos, sinceros; por momentos, falsarios-
diálogos de alcoba que pareciesen tangos
(eso acaban por ser, o algo más triste acaso,
siempre que en la distancia solemos evocarlos):
De esta vida tan sucia, de sus trabajos vanos,
me consuela, mi amor, el fingir, fabulando,
otra eterna contigo, cogidos de la mano.
Y habría de alojar dictámenes sagrados,
con los que, ya bebidos, tanto nos excitamos:
De entre todas las perras que en la noche he tratado,
la más perra eres tú. Debería, malsano,
contener esas citas de los domingos vastos,
insulsas y festivas, amasadas de hartazgo,
en que la vida toda se obstina en maltratarnos,
con su aire de ramera experta en el contagio
del odio hacia la vida, del tedio y del cansancio.
No podrían faltar los cuerpos del verano,
cuando la adolescencia ardía por el tacto,
en especial aquél de todo lo vedado.
Ni habría de omitir el vicio solitario,
por el amor perdido en inventar los rasgos
del amor, que, entretanto, no dormía a tu lado.
Y en él habitarían con todo su sarcasmo
-al fin y al cabo son tristes muertos de antaño,
fragmentos de tu vida que salvas del naufragio-
las cartas sin respuesta; yesos aniversarios,
tiernamente ridículos después de celebrados,
  que dejan en el alma aroma a mal teatro.
Y los reproches mutuos, merecidos y agrios,
dirigidos al centro del dolor, como un dardo
con toda la miseria que acarrean los años.
El placer del acoso, cuando el amor intacto,
y cuando la ignorancia, ese bálsamo arcano,
no señalaba límites al indudable ocaso.
El maldito poema tanto tiempo aplazado,
y que no escribirás, porque el tema es ingrato,
querría redimirte de todos tus letargos.
Una voz que te daña diría murmurando:
Del amor, amor mío, te quiero siempre esclavo,
para que tus palabras no tengan que inventarlo.
Quien a ese poema de amor dilapidado
incauto se atreviera, sin calcular el daño,
amaría el amor, probablemente tanto
como el afán de huir, fatigado hasta el asco,
de todas las trastiendas, repletas de fracasos,
que los cuerpos arrastran, y en que nos arrastramos. 

     

jueves, 17 de mayo de 2012

La vaca cega - Joan Maragall

Topant de cap en una i altra soca,
avançant d'esma pel camí de l'aigua,
se'n ve la vaca tota sola. És cega.
D'un cop de roc llançat amb massa traça,
el vailet va buidar-li un ull, i en l'altre
se li ha posat un tel: la vaca és cega.
Ve a abeurar-se a la font com ans solia,
mes no amb el ferm posat d'altres vegades
ni amb ses companyes, no; ve tota sola.
Ses companyes, pels cingles, per les comes,
el silenci dels prats i en la ribera,
fan dringar l'esquellot, mentres pasturen
l'herba fresca a l'atzar... Ella cauria.
Topa de morro en l'esmolada pica
i recula afrontada... Però torna,
i baixa el cap a l'aigua, i beu calmosa.
Beu poc, sens gaire set. Després aixeca
al cel, enorme, l'embanyada testa
amb un gran gesto tràgic; parpelleja
damunt les mortes nines i se'n torna
orfe de llum sota del sol que crema,
vacil.lant pels camins inoblidables,
brandant llànguidament la llarga cua. 
 
 

domingo, 13 de mayo de 2012

Como Quien Oye Llover - Octavio Paz

Óyeme como quien oye llover,
ni atenta ni distraída,
pasos leves, llovizna,
agua que es aire, aire que es tiempo,
el día no acaba de irse,
la noche no llega todavía,
figuraciones de la niebla
al doblar la esquina,
figuraciones del tiempo
en el recodo de esta pausa,
óyeme como quien oye llover,
sin oírme, oyendo lo que digo
con los ojos abiertos hacia adentro,
dormida con los cinco sentidos despiertos,
llueve, pasos leves, rumor de sílabas,
aire y agua, palabras que no pesan:
lo que fuimos y somos,
los días y los años, este instante,
tiempo sin peso, pesadumbre enorme,
óyeme como quien oye llover,
relumbra el asfalto húmedo,
el vaho se levanta y camina,
la noche se abre y me mira,
eres tú y tu talle de vaho,
tú y tu cara de noche,
tú y tu pelo, lento relámpago,
cruzas la calle y entras en mi frente,
pasos de agua sobre mis párpados,
óyeme como quien oye llover,
el asfalto relumbra, tú cruzas la calle,
es la niebla errante en la noche,
como quien oye llover
es la noche dormida en tu cama,
es el oleaje de tu respiración,
tus dedos de agua mojan mi frente,
tus dedos de llama queman mis ojos,
tus dedos de aire abren los párpados del tiempo,
manar de apariciones y resurrecciones,
óyeme como quien oye llover,
pasan los años, regresan los instantes,
¿oyes tus pasos en el cuarto vecino?
no aquí ni allá: los oyes
en otro tiempo que es ahora mismo,
oye los pasos del tiempo
inventor de lugares sin peso ni sitio,
oye la lluvia correr por la terraza,
la noche ya es más noche en la arboleda,
en los follajes ha anidado el rayo,
vago jardín a la deriva
entra, tu sombra cubre esta página.




jueves, 3 de mayo de 2012

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías - Federico García Lorca

CUERPO PRESENTE
 
La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas

levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,

esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido.

Ya se acabó; ¿qué pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de pálidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acabó. La lluvia penetra por su boca.

El aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lágrimas de nieve
se calienta en la cumbre de las ganaderías.

¿Qué dicen? Un silencio con hedores reposa.

Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseñores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

¿Quién arruga el sudario? ¡No es verdad lo que dice!

Aquí no canta nadie, ni llora en el rincón,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aquí no quiero más que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aquí los hombres de voz dura.

Los que doman caballos y dominan los ríos;
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aquí quiero yo verlos. Delante de la piedra.

Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseñen dónde está la salida
para este capitán atado por la muerte.

Yo quiero que me enseñen un llanto como un río

que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna

que finge cuando niña doliente res inmóvil;
que se pierda en la noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pañuelos

para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete, Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar! 
  

LA COGIDA Y LA MUERTE

A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana

a las cinco de la tarde.


Una espuerta de cal ya prevenida

a las cinco de la tarde.


Lo demás era muerte y sólo muerte

a las cinco de la tarde.
El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.


Y el óxido sembró cristal y níquel

a las cinco de la tarde.


Ya luchan la paloma y el leopardo

a las cinco de la tarde.


Y un muslo con un asta desolada

a las cinco de la tarde.


Comenzaron los sones del bordón

a las cinco de la tarde.


Las campanas de arsénico y el humo

a las cinco de la tarde.


En las esquinas grupos de silencio

a las cinco de la tarde.


¡Y el toro, solo corazón arriba!

a las cinco de la tarde.


Cuando el sudor de nieve fue llegando

a las cinco de la tarde,


cuando la plaza se cubrió de yodo

a las cinco de la tarde,


la muerte puso huevos en la herida

a las cinco de la tarde.


A las cinco de la tarde.

A las cinco en punto de la tarde.
Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.


Huesos y flautas suenan en su oído

a las cinco de la tarde.


El toro ya mugía por su frente

a las cinco de la tarde.


El cuarto se irisaba de agonía

a las cinco de la tarde.


A lo lejos ya viene la gangrena

a las cinco de la tarde.


Trompa de lirio por las verdes ingles

a las cinco de la tarde.


Las heridas quemaban como soles

a las cinco de la tarde,


y el gentío rompía las ventanas

a las cinco de la tarde.


A las cinco de la tarde.

¡Ay qué terribles cinco de la tarde!

¡Eran las cinco en todos los relojes!

¡Eran las cinco en sombra de la tarde!
***********

LA SANGRE DERRAMADA

¡Que no quiero verla!
Dile a la luna que venga,
que no quiero ver la sangre
de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par,
caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras
¡Que no quiero verla!

Que mi recuerdo se quema.

¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!
¡Que no quiero verla!
La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.

¡Que no quiero verla!

Por las gradas sube Ignacio
con toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.

Buscaba su hermoso cuerpo

y encontró su sangre abierta.
¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.

¡Quién me grita que me asome!

¡No me digáis que la vea!
No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes,
mayorales de pálida niebla.

No hubo príncipe en Sevilla

que comparársele pueda,
ni espada como su espada,
ni corazón tan de veras.

Como un río de leones

su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.

Aire de Roma andaluza

le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.

¡Qué gran torero en la plaza!

¡Qué gran serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!
Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera.

Y su sangre ya viene cantando:

cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando con miles de pezuñas
como una larga, oscura, triste lengua,
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.

¡OH blanco muro de España!

¡OH negro toro de pena!
¡OH sangre dura de Ignacio!
¡OH ruiseñor de sus venas!
No.

¡Que no quiero verla!

Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡Yo no quiero verla!

ALMA AUSENTE

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.
No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.

No te conoce tu recuerdo mudo

porque te has muerto para siempre.
El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y monjes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre. 
 
Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.

Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.

La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

jueves, 26 de abril de 2012

Res es compara amb tu / Nothing compares 2 U - Prince .- traducció al cat,: Josep Valverde


Han passat set hores i quinze dies
des que et vas emportar el teu amor
Surto cada nit i dormo tot el dia
des que et vas emportar el teu amor
Des que vas marxar puc fer tot allò que vulgui
Puc veure a qualsevol que vulgui,
puc sopar en un restaurant elegant
però res,.
He dit res pot emportarse aquesta tristesa
perquè res es compara
res es compara amb tu.

Ha estat tan solitari sense tu aquí
com una au sense una cançó,
res no pot aturar aquestes llàgrimes que cauen solitàries
Diguem noi, on em vaig equivocar?
podria enllaçar els meus braços al voltant de cada noi que vegi
però ells només em recordarien a tu.
Vaig anar al metge i endevina que em va dir:
Endevina que em va dir
ell va dir noia, tracta de divertir-te
No importa el que facis
perque ell és un babau.
perquè res es compara
res
es compara amb tu

Totes
les flors que vas plantar, mare
al pati
del darrere
totes
van morir quan tu te'n vas anar
Jo
sé que viure amb tu de vegades va ser difícil,
però estic
volent donar,me una altra oportunitat
Perque res
es compara
res
es compara amb tu.
Res
es compara
res
es compara amb tu.
Res
es compara


 
. Va ser Prince qui, dedicant-la a la seva nòvia Susannah Melvoin, la va compondre per a la seva pròpia banda, The Family.
El primer enregistrament apareix el 1985 dins el treball homònim al grup i no es va editar com single pel que va passar despercibida. Potser que l'àlbum fos un fracàs tingués bastant a veure.

El tema es va fer popular en la veu de Sinéad O'Connor, el 1990, que el va incloure en el seu àlbum "I do not want what I haven't got". La cantant irlandesa ens va arribar a l'ànima amb aquesta història de desamor senzilla i intimista. En ella ens transmet la tristesa d'una noia abandonada pel seu amant que no troba consol en res ni en ningú, perquè res és comparable al que tenia amb ell.

El senzill vídeo rodat a Paris que acompanyava la cançó és un dels vídeos musicals més recordats de la història (guanyador d'un premi MTV). Una rapat Sinéad amb aspecte monacal interpretava el tema en un primer pla del seu rostre. Segons la pena s'anava apoderant d'ella, les llàgrimes brollaven i corrien per les seves galtes, autèntiques llàgrimes. Aquestes imatges se succeïen amb les menys freqüents de Sinéad passejant pel que sembla un palau, abillada en un auster vestit negre fins al coll, on només deixa veure el seu cap i on la bella intèrpret recrea en gestos les paraulesqye le turmenten i uns enormes ulls,preciosos acaben cedint davant del dol.
      
 
  http://www.youtube.com/watch?v=e_fPS0HwjJc
  

Mirada Final - Vicente Aleixandre


La soledad, en que hemos abierto los ojos.
La soledad en que una mañana nos hemos despertado,
caídos, derribados de alguna parte, casi no pudiendo reconocernos.
Como un cuerpo que ha rodado por un terraplén y,
revuelto con la tierra súbita, se levanta
y casi no puede reconocerse. Y se mira y se sacude
y ve alzarse la nube de polvo que él no es,
y ve aparecer sus miembros, y se palpa:
«Aquí yo, aquí mi brazo, y este mi cuerpo,
y esta mi pierna, e intacta está mi cabeza»;
y todavía mareado mira arriba y ve por dónde ha rodado,
y ahora el montón de tierra que le cubriera está a sus pies
y él emerge, no sé si dolorido, no sé si brillando,
y alza los ojos y el cielo destella con un pesaroso resplandor,
y en el borde se sienta y casi siente deseos de llorar.
Y nada le duele, pero le duele todo.
Y arriba mira el camino, y aquí la hondonada, aquí donde sentado
se absorbe y pone la cabeza en las manos;
donde nadie le ve, pero un cielo azul apagado parece lejanamente contemplarle.
Aquí, en el borde del vivir, después de haber rodado
toda la vida como un instante, me miro. ¿Esta tierra fuiste tú, amor de mi vida?
¿Me preguntaré así cuando en el fin me conozca,
cuando me reconozca y despierte, recién levantado de la tierra,
y me tiente, y sentado en la hondonada, en el fin, mire un cielo piadosamente brillar?
No puedo concebirte a ti, amada de mi existir, como solo una tierra
que se sacude al levantarse, para acabar cuando el largo rodar de la vida ha cesado.
No, polvo mío, tierra súbita que me ha acompañado todo el vivir.
No, materia adherida y tristísima que una postrer mano, la mía misma,
hubiera al fin de expulsar. No: alma más bien en que todo yo he vivido,
alma por la que me fue la vida posible y desde la que también alzaré mis ojos finales
cuando con estos mismos ojos que son los tuyos,
con los que mi alma contigo todo lo mira, contemple con tus pupilas,
con las solas pupilas que siento bajo los párpados,
en el fin el cielo piadosamente brillar. 



Leonard Cohen - Chelsea Hotel#2


Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel,
hablabas tan segura y tan dulcemente,
mamándomela sobre una cama deshecha
mientras en la calle te esperaba la limusina.

Esas eran las razones y ésa fue Nueva York,

nos movíamos por el dinero y la carne
y a eso lo llamaban amor, los del oficio,
probablemente, aún lo es para los que quedan.

Pero te fuiste, ¿verdad, nena?


Sólo le diste la espalda a la gente

y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
mientras todos te bailaban alrededor.

Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.

Ya eras famosa, tu corazón era una leyenda.
Volviste a decirme que preferías hombres bien parecidos
pero que por mí harías una excepción.

Y cerrando el puño por los que como nosotros

están oprimidos por los cánones de belleza,
te arreglaste un poco y dijiste: «No importa,
somos feos, pero tenemos la música».

Y entonces te fuiste, ¿no es así, tía?

Simplemente, diste la espalda a la gente
y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
coreándote todos alrededor.

Y no pretendo sugerir que yo te amara mejor

No puedo llevar la cuenta de cada pájaro que cazaste.
Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.
Eso es todo, no pienso en ti muy a menudo.

 

El propio Leonard Cohen cuenta que tomó uno de los ascensores del Hotel Chelsea, en Nueva York, buscando encontrarse con Brigitte Bardot; no lo consiguió, pero sí se encontró con Janis Joplin. Cuando habían terminado de subir al piso de Cohen tenían claro que pasarían la noche juntos.

  Su profunda relación con la inolvidable Janis Joplin se recoge en la letra de la canción con la que Cohen inició todos sus conciertos durante muchísimos años

                                  

El Hotel Chelsea está en la calle 23 de Nueva York, entre la 8ª y la 9ª Avenida. El edificio, construido en 1884, ha albergado a numerosos artistas y su nombre se recoge en numerosas obras artísticas de todo tipo

          


       
 

 

Isla Ignorada - Gloria Fuertes


Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
—sola sólo—.
Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!
A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
—manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo—.
Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz —que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo—.
Para mí es un placer ser ignorada,
isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro
sé todo, porque vino un mensajero
y me dejó una cruz para la vida
—para la muerte me dejó un misterio.  

 



lunes, 23 de abril de 2012

Els Vells aAmants - Joan Manuel Serrat

Els seus cabells el temps ha tornat blancs.
Les seves mans, nervioses i arrugades.
Els seus cabells el temps ha tornat blancs,
i un xic més trista la seva mirada.

S'estimen com jo voldria ser estimat,

(si els costums que segueixo ho permeten).
S'estimen com jo voldria ser estimat,
quan la esperança comenci a estar seca.

I s'agafen les mans,

els vells amants.
I recorden, com ahir,
les flors que van collir.

I s'agafen les mans

els vells amants.
Es miren i ho saben tot,
no els cal dir res, cap mot.

On els vells viuen es va aturar el temps,

amb el retrat que a la pared penja.
On els vells viuen es va aturar el temps,
després que es varem casar aquell diumenge.

La ràdio antiga i el rellotge gran

i el cobretaula carregat de randes.
La ràdio antiga i el rellotge gran,
que encara sona d'hora en hora amb mandra.

I s'agafen les mans,

els vells amants.
I es bressolen cada nit
com dos infants petits.

I s'agafen les mans

els vells amants.
I es pregunten: «Estàs bé?
Avui no et fa mal res...?

I per Sant Jordi ell li compra una rosa,

embolicada amb paper de plata.
I per Sant Jordi ell li compra una rosa,
mai no ha oblidat aquesta data...

I pels carrers s'han perdut els amants.

No tenen por, no tenen pressa.
I pels carrers s'han perdut els amants,
amb una flor i la seva tendressa... 
   
                     http://www.goear.com/listen/24b37e0/els-vells-amants-joan-manuel-serrat




 http://www.youtube.com/watch?v=FJpW08mpXQE

jueves, 19 de abril de 2012

Funeral blues - W. H. Auden


Detengan los relojes
desconecten el teléfono
denle un hueso al perro
para que no ladre
Callen los pianos y con ese
tamborileo sordo
saquen el féretro...
Acérquense los dolientes
que los aviones
sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo
el mensaje...
él ha muerto.
Pongan moños negros
en los níveos cuellos de las palomas
que los policías usen guantes
de algodón negro
Él era mi norte mi sur
mi este y oeste
mi semana de trabajo y mi
domingo de descanso
mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción
Creí que el amor perduraría
por siempre.
Estaba equivocado.
No precisamos estrellas ahora...
Apáguenlas todas
Envuelvan la luna
desarmen el sol
Desagüen el océano y
talen el bosque
porque de ahora en adelante
nada servirá.  


Mi propia profecía es mi memoria - José Manuel Caballero Bonald


Vuelvo a la habitación donde estoy solo
cada noche, almacén de los días
caídos ya en su espejo irreparable.
Allí, entre testimonios maniatados,
yace inmóvil mi vida, sus tributos
de tornadizo empeño.
La madera,
el temblor de la lámpara, el cristal
visionario, los frágiles
oficios de los muebles, guardan
entre sus rudimentos el continuo
reflujo de los años, la espesura
carnal de la memoria, toda
la confluencia simultánea
de olvidos y deseos que me asedian.
 
Mundo recuperable, lo vivido
se congrega impregnando las paredes
donde de nuevo nace lo caduco.
Reconstruidas ráfagas de historia
juntan los desperfectos del amor.
(Oh habitación a oscuras, súbitamente diáfana
bajo el fanal del tiempo imprecatorio).
 
Suenan rastros de luz por dentro 
de la noche. Estoy solo y mis manos
ya denegadas, ya ofrecidas,
tocan papeles (este amor, aquel
sueño), olvidadas siluetas, vaticinios
frustrados.
     Allí mi vida a golpes
la memoria me horada cada día.     
Imagen ya de mi exterminio,
se realiza de nuevo cuanto ha muerto.
Mi propia profecía es mi memoria:
mi esperanza de ser lo que ya he sido. 
 

martes, 17 de abril de 2012

Els Segadors, versió original de 1640 ( popular )

Catalunya, comtat gran,
qui t'ha vist tan rica i plena!
Ara el rei Nostre Senyor
declarada ens te la guerra.

Segueu arran!

Segueu arran,
que la palla va cara!
Segueu arran!

Lo gran comte d'Olivars

sempre li burxa l'orella:
-Ara es hora, nostre rei,
ara es hora que fem guerra.-

Contra tots els catalans,

ja veieu quina n'han feta:
seguiren viles i llocs
fins al lloc de Riu d'Arenes;

n'han cremat un sagrat lloc,

que Santa Coloma es deia;
cremen albes i casulles,
i caporals i patenes,
i el Santíssim Sagrament,
alabat sia per sempre.

Mataren un sacerdot,

mentre que la missa deia;
mataren un cavaller,
a la porta de l'església,
en Lluís de Furrià,
i els àngels li fan gran festa.

Lo pa que no era blanc

deien que era massa negre:
el donaven als cavalls
sols per assolar la terra.

Del vi que no era bo,

n'engegaven les aixetes,
el tiraven pels carrers
sols per regar la terra.

A presencia dels parents

deshonraven les donzelles.
Ne donen part al Virrei,
del mal que aquells soldats feien:

-Llicència els he donat jo,

molta més se'n poden prendre.-

Sentint resposta semblant,

enarboren la bandera;
a la plaça de Sant Jaume,
n´hi foren les dependències.

A vista de tot això

s'és avalotat la terra:
comencen de llevar gent
i enarborar les banderes.

Entraren a Barcelona

mil persones forasteres;
entren com a segadors,
com érem en temps de sega.

De tres guàrdies que n'hi ha,

ja n'han morta la primera;
ne mataren al Virrei,
a l'entrant de la galera;
mataren els diputats
i els jutges de l'Audiència.

Aneu alerta, catalans;

catalans, aneu alerta:
mireu que aixís ho faran,
quan seran en vostres terres.

Anaren a la presó:

donen llibertat als presos.
El bisbe els va beneir
Amb la ma dreta i l'esquerra:

-On es vostre capità?

On és vostre bandera?-
Varen treure el bon Jesús
Tot cobert amb un vel negre:

-Llicència els he donat jo,

molta més se'n poden prendre.-

Sentint resposta semblant,

enarboren la bandera;
a la plaça de Sant Jaume,
n´hi foren les dependències.

A vista de tot això

s'és avalotat la terra:
comencen de llevar gent
i enarborar les banderes.

Entraren a Barcelona

mil persones forasteres;
entren com a segadors,
com érem en temps de sega.

De tres guàrdies que n'hi ha,

ja n'han morta la primera;
ne mataren al Virrei,
a l'entrant de la galera;
mataren els diputats
i els jutges de l'Audiència.

Aneu alerta, catalans;

catalans, aneu alerta:
mireu que aixís ho faran,
quan seran en vostres terres.

Anaren a la presó:

donen llibertat als presos.
El bisbe els va beneir
Amb la ma dreta i l'esquerra:

-On es vostre capità?

On és vostre bandera?-
Varen treure el bon Jesús
Tot cobert amb un vel negre:

-Aquí és nostre capità,

aquesta es nostre bandera.-
A les armes catalans,
Que ens ha declarat la guerra!

Segueu arran!                      

Segueu arran,
que la palla va cara!
Segueu arran!



                         
Al 1640, després d'anys de presió i l'incendi de la església de Santa Coloma, la revolta dels segadors va acabar amb la tirania del virrei de Catalunya i va donar pas a una nova etapa a la història del poble català... Aquesta n'és la història (cantada per Rafael Subirachsa amb el nom de Catalunya Comtat Gran a les Sis hores de Canço a Canet de Mar l'any 1975 ).
Amb dibuixos d'Oriol Garcia i Quera, del còmic "Corpus 1640. La revolta dels segadors".


                 http://www.youtube.com/watch?v=0h49GPA7C7M