jueves, 26 de abril de 2012

Res es compara amb tu / Nothing compares 2 U - Prince .- traducció al cat,: Josep Valverde


Han passat set hores i quinze dies
des que et vas emportar el teu amor
Surto cada nit i dormo tot el dia
des que et vas emportar el teu amor
Des que vas marxar puc fer tot allò que vulgui
Puc veure a qualsevol que vulgui,
puc sopar en un restaurant elegant
però res,.
He dit res pot emportarse aquesta tristesa
perquè res es compara
res es compara amb tu.

Ha estat tan solitari sense tu aquí
com una au sense una cançó,
res no pot aturar aquestes llàgrimes que cauen solitàries
Diguem noi, on em vaig equivocar?
podria enllaçar els meus braços al voltant de cada noi que vegi
però ells només em recordarien a tu.
Vaig anar al metge i endevina que em va dir:
Endevina que em va dir
ell va dir noia, tracta de divertir-te
No importa el que facis
perque ell és un babau.
perquè res es compara
res
es compara amb tu

Totes
les flors que vas plantar, mare
al pati
del darrere
totes
van morir quan tu te'n vas anar
Jo
sé que viure amb tu de vegades va ser difícil,
però estic
volent donar,me una altra oportunitat
Perque res
es compara
res
es compara amb tu.
Res
es compara
res
es compara amb tu.
Res
es compara


 
. Va ser Prince qui, dedicant-la a la seva nòvia Susannah Melvoin, la va compondre per a la seva pròpia banda, The Family.
El primer enregistrament apareix el 1985 dins el treball homònim al grup i no es va editar com single pel que va passar despercibida. Potser que l'àlbum fos un fracàs tingués bastant a veure.

El tema es va fer popular en la veu de Sinéad O'Connor, el 1990, que el va incloure en el seu àlbum "I do not want what I haven't got". La cantant irlandesa ens va arribar a l'ànima amb aquesta història de desamor senzilla i intimista. En ella ens transmet la tristesa d'una noia abandonada pel seu amant que no troba consol en res ni en ningú, perquè res és comparable al que tenia amb ell.

El senzill vídeo rodat a Paris que acompanyava la cançó és un dels vídeos musicals més recordats de la història (guanyador d'un premi MTV). Una rapat Sinéad amb aspecte monacal interpretava el tema en un primer pla del seu rostre. Segons la pena s'anava apoderant d'ella, les llàgrimes brollaven i corrien per les seves galtes, autèntiques llàgrimes. Aquestes imatges se succeïen amb les menys freqüents de Sinéad passejant pel que sembla un palau, abillada en un auster vestit negre fins al coll, on només deixa veure el seu cap i on la bella intèrpret recrea en gestos les paraulesqye le turmenten i uns enormes ulls,preciosos acaben cedint davant del dol.
      
 
  http://www.youtube.com/watch?v=e_fPS0HwjJc
  

Mirada Final - Vicente Aleixandre


La soledad, en que hemos abierto los ojos.
La soledad en que una mañana nos hemos despertado,
caídos, derribados de alguna parte, casi no pudiendo reconocernos.
Como un cuerpo que ha rodado por un terraplén y,
revuelto con la tierra súbita, se levanta
y casi no puede reconocerse. Y se mira y se sacude
y ve alzarse la nube de polvo que él no es,
y ve aparecer sus miembros, y se palpa:
«Aquí yo, aquí mi brazo, y este mi cuerpo,
y esta mi pierna, e intacta está mi cabeza»;
y todavía mareado mira arriba y ve por dónde ha rodado,
y ahora el montón de tierra que le cubriera está a sus pies
y él emerge, no sé si dolorido, no sé si brillando,
y alza los ojos y el cielo destella con un pesaroso resplandor,
y en el borde se sienta y casi siente deseos de llorar.
Y nada le duele, pero le duele todo.
Y arriba mira el camino, y aquí la hondonada, aquí donde sentado
se absorbe y pone la cabeza en las manos;
donde nadie le ve, pero un cielo azul apagado parece lejanamente contemplarle.
Aquí, en el borde del vivir, después de haber rodado
toda la vida como un instante, me miro. ¿Esta tierra fuiste tú, amor de mi vida?
¿Me preguntaré así cuando en el fin me conozca,
cuando me reconozca y despierte, recién levantado de la tierra,
y me tiente, y sentado en la hondonada, en el fin, mire un cielo piadosamente brillar?
No puedo concebirte a ti, amada de mi existir, como solo una tierra
que se sacude al levantarse, para acabar cuando el largo rodar de la vida ha cesado.
No, polvo mío, tierra súbita que me ha acompañado todo el vivir.
No, materia adherida y tristísima que una postrer mano, la mía misma,
hubiera al fin de expulsar. No: alma más bien en que todo yo he vivido,
alma por la que me fue la vida posible y desde la que también alzaré mis ojos finales
cuando con estos mismos ojos que son los tuyos,
con los que mi alma contigo todo lo mira, contemple con tus pupilas,
con las solas pupilas que siento bajo los párpados,
en el fin el cielo piadosamente brillar. 



Leonard Cohen - Chelsea Hotel#2


Te recuerdo claramente en el Chelsea Hotel,
hablabas tan segura y tan dulcemente,
mamándomela sobre una cama deshecha
mientras en la calle te esperaba la limusina.

Esas eran las razones y ésa fue Nueva York,

nos movíamos por el dinero y la carne
y a eso lo llamaban amor, los del oficio,
probablemente, aún lo es para los que quedan.

Pero te fuiste, ¿verdad, nena?


Sólo le diste la espalda a la gente

y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
mientras todos te bailaban alrededor.

Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.

Ya eras famosa, tu corazón era una leyenda.
Volviste a decirme que preferías hombres bien parecidos
pero que por mí harías una excepción.

Y cerrando el puño por los que como nosotros

están oprimidos por los cánones de belleza,
te arreglaste un poco y dijiste: «No importa,
somos feos, pero tenemos la música».

Y entonces te fuiste, ¿no es así, tía?

Simplemente, diste la espalda a la gente
y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:
«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,
coreándote todos alrededor.

Y no pretendo sugerir que yo te amara mejor

No puedo llevar la cuenta de cada pájaro que cazaste.
Te recuerdo claramente en el Hotel Chelsea.
Eso es todo, no pienso en ti muy a menudo.

 

El propio Leonard Cohen cuenta que tomó uno de los ascensores del Hotel Chelsea, en Nueva York, buscando encontrarse con Brigitte Bardot; no lo consiguió, pero sí se encontró con Janis Joplin. Cuando habían terminado de subir al piso de Cohen tenían claro que pasarían la noche juntos.

  Su profunda relación con la inolvidable Janis Joplin se recoge en la letra de la canción con la que Cohen inició todos sus conciertos durante muchísimos años

                                  

El Hotel Chelsea está en la calle 23 de Nueva York, entre la 8ª y la 9ª Avenida. El edificio, construido en 1884, ha albergado a numerosos artistas y su nombre se recoge en numerosas obras artísticas de todo tipo

          


       
 

 

Isla Ignorada - Gloria Fuertes


Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
—sola sólo—.
Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!
A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
—manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo—.
Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz —que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo—.
Para mí es un placer ser ignorada,
isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro
sé todo, porque vino un mensajero
y me dejó una cruz para la vida
—para la muerte me dejó un misterio.  

 



lunes, 23 de abril de 2012

Els Vells aAmants - Joan Manuel Serrat

Els seus cabells el temps ha tornat blancs.
Les seves mans, nervioses i arrugades.
Els seus cabells el temps ha tornat blancs,
i un xic més trista la seva mirada.

S'estimen com jo voldria ser estimat,

(si els costums que segueixo ho permeten).
S'estimen com jo voldria ser estimat,
quan la esperança comenci a estar seca.

I s'agafen les mans,

els vells amants.
I recorden, com ahir,
les flors que van collir.

I s'agafen les mans

els vells amants.
Es miren i ho saben tot,
no els cal dir res, cap mot.

On els vells viuen es va aturar el temps,

amb el retrat que a la pared penja.
On els vells viuen es va aturar el temps,
després que es varem casar aquell diumenge.

La ràdio antiga i el rellotge gran

i el cobretaula carregat de randes.
La ràdio antiga i el rellotge gran,
que encara sona d'hora en hora amb mandra.

I s'agafen les mans,

els vells amants.
I es bressolen cada nit
com dos infants petits.

I s'agafen les mans

els vells amants.
I es pregunten: «Estàs bé?
Avui no et fa mal res...?

I per Sant Jordi ell li compra una rosa,

embolicada amb paper de plata.
I per Sant Jordi ell li compra una rosa,
mai no ha oblidat aquesta data...

I pels carrers s'han perdut els amants.

No tenen por, no tenen pressa.
I pels carrers s'han perdut els amants,
amb una flor i la seva tendressa... 
   
                     http://www.goear.com/listen/24b37e0/els-vells-amants-joan-manuel-serrat




 http://www.youtube.com/watch?v=FJpW08mpXQE

jueves, 19 de abril de 2012

Funeral blues - W. H. Auden


Detengan los relojes
desconecten el teléfono
denle un hueso al perro
para que no ladre
Callen los pianos y con ese
tamborileo sordo
saquen el féretro...
Acérquense los dolientes
que los aviones
sobrevuelen quejumbrosos
y escriban en el cielo
el mensaje...
él ha muerto.
Pongan moños negros
en los níveos cuellos de las palomas
que los policías usen guantes
de algodón negro
Él era mi norte mi sur
mi este y oeste
mi semana de trabajo y mi
domingo de descanso
mi mediodía, mi medianoche
mi conversación, mi canción
Creí que el amor perduraría
por siempre.
Estaba equivocado.
No precisamos estrellas ahora...
Apáguenlas todas
Envuelvan la luna
desarmen el sol
Desagüen el océano y
talen el bosque
porque de ahora en adelante
nada servirá.  


Mi propia profecía es mi memoria - José Manuel Caballero Bonald


Vuelvo a la habitación donde estoy solo
cada noche, almacén de los días
caídos ya en su espejo irreparable.
Allí, entre testimonios maniatados,
yace inmóvil mi vida, sus tributos
de tornadizo empeño.
La madera,
el temblor de la lámpara, el cristal
visionario, los frágiles
oficios de los muebles, guardan
entre sus rudimentos el continuo
reflujo de los años, la espesura
carnal de la memoria, toda
la confluencia simultánea
de olvidos y deseos que me asedian.
 
Mundo recuperable, lo vivido
se congrega impregnando las paredes
donde de nuevo nace lo caduco.
Reconstruidas ráfagas de historia
juntan los desperfectos del amor.
(Oh habitación a oscuras, súbitamente diáfana
bajo el fanal del tiempo imprecatorio).
 
Suenan rastros de luz por dentro 
de la noche. Estoy solo y mis manos
ya denegadas, ya ofrecidas,
tocan papeles (este amor, aquel
sueño), olvidadas siluetas, vaticinios
frustrados.
     Allí mi vida a golpes
la memoria me horada cada día.     
Imagen ya de mi exterminio,
se realiza de nuevo cuanto ha muerto.
Mi propia profecía es mi memoria:
mi esperanza de ser lo que ya he sido. 
 

martes, 17 de abril de 2012

Els Segadors, versió original de 1640 ( popular )

Catalunya, comtat gran,
qui t'ha vist tan rica i plena!
Ara el rei Nostre Senyor
declarada ens te la guerra.

Segueu arran!

Segueu arran,
que la palla va cara!
Segueu arran!

Lo gran comte d'Olivars

sempre li burxa l'orella:
-Ara es hora, nostre rei,
ara es hora que fem guerra.-

Contra tots els catalans,

ja veieu quina n'han feta:
seguiren viles i llocs
fins al lloc de Riu d'Arenes;

n'han cremat un sagrat lloc,

que Santa Coloma es deia;
cremen albes i casulles,
i caporals i patenes,
i el Santíssim Sagrament,
alabat sia per sempre.

Mataren un sacerdot,

mentre que la missa deia;
mataren un cavaller,
a la porta de l'església,
en Lluís de Furrià,
i els àngels li fan gran festa.

Lo pa que no era blanc

deien que era massa negre:
el donaven als cavalls
sols per assolar la terra.

Del vi que no era bo,

n'engegaven les aixetes,
el tiraven pels carrers
sols per regar la terra.

A presencia dels parents

deshonraven les donzelles.
Ne donen part al Virrei,
del mal que aquells soldats feien:

-Llicència els he donat jo,

molta més se'n poden prendre.-

Sentint resposta semblant,

enarboren la bandera;
a la plaça de Sant Jaume,
n´hi foren les dependències.

A vista de tot això

s'és avalotat la terra:
comencen de llevar gent
i enarborar les banderes.

Entraren a Barcelona

mil persones forasteres;
entren com a segadors,
com érem en temps de sega.

De tres guàrdies que n'hi ha,

ja n'han morta la primera;
ne mataren al Virrei,
a l'entrant de la galera;
mataren els diputats
i els jutges de l'Audiència.

Aneu alerta, catalans;

catalans, aneu alerta:
mireu que aixís ho faran,
quan seran en vostres terres.

Anaren a la presó:

donen llibertat als presos.
El bisbe els va beneir
Amb la ma dreta i l'esquerra:

-On es vostre capità?

On és vostre bandera?-
Varen treure el bon Jesús
Tot cobert amb un vel negre:

-Llicència els he donat jo,

molta més se'n poden prendre.-

Sentint resposta semblant,

enarboren la bandera;
a la plaça de Sant Jaume,
n´hi foren les dependències.

A vista de tot això

s'és avalotat la terra:
comencen de llevar gent
i enarborar les banderes.

Entraren a Barcelona

mil persones forasteres;
entren com a segadors,
com érem en temps de sega.

De tres guàrdies que n'hi ha,

ja n'han morta la primera;
ne mataren al Virrei,
a l'entrant de la galera;
mataren els diputats
i els jutges de l'Audiència.

Aneu alerta, catalans;

catalans, aneu alerta:
mireu que aixís ho faran,
quan seran en vostres terres.

Anaren a la presó:

donen llibertat als presos.
El bisbe els va beneir
Amb la ma dreta i l'esquerra:

-On es vostre capità?

On és vostre bandera?-
Varen treure el bon Jesús
Tot cobert amb un vel negre:

-Aquí és nostre capità,

aquesta es nostre bandera.-
A les armes catalans,
Que ens ha declarat la guerra!

Segueu arran!                      

Segueu arran,
que la palla va cara!
Segueu arran!



                         
Al 1640, després d'anys de presió i l'incendi de la església de Santa Coloma, la revolta dels segadors va acabar amb la tirania del virrei de Catalunya i va donar pas a una nova etapa a la història del poble català... Aquesta n'és la història (cantada per Rafael Subirachsa amb el nom de Catalunya Comtat Gran a les Sis hores de Canço a Canet de Mar l'any 1975 ).
Amb dibuixos d'Oriol Garcia i Quera, del còmic "Corpus 1640. La revolta dels segadors".


                 http://www.youtube.com/watch?v=0h49GPA7C7M

                 

sábado, 14 de abril de 2012

Oda a Walt Whitman - Federico García Lorca

Por el East River y el Bronx
los muchachos cantaban enseñando sus cinturas,
con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo.
Noventa mil mineros sacaban la plata de las rocas
y los niños dibujaban escaleras y perspectivas.

Pero ninguno se dormía,

ninguno quería ser el río,
ninguno amaba las hojas grandes,
ninguno la lengua azul de la playa.

Por el East River y el Queensborough

los muchachos luchaban con la industria,
y los judíos vendían al fauno del río
la rosa de la circuncisión
y el cielo desembocaba por los puentes y los tejados
manadas de bisontes empujadas por el viento.

Pero ninguno se detenía,

ninguno quería ser nube,
ninguno buscaba los helechos
ni la rueda amarilla del tamboril.

Cuando la luna salga

las poleas rodarán para tumbar el cielo;
un límite de agujas cercará la memoria
y los ataúdes se llevarán a los que no trabajan.

Nueva York de cieno,

Nueva York de alambres y de muerte.
¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?
¿Qué voz perfecta dirá las verdades del trigo?
¿Quién el sueño terrible de sus anémonas manchadas?

Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,

he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;
anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.
Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.

Ni un sólo momento, Adán de sangre, macho,

hombre solo en el mar, viejo hermoso Walt Whitman,
porque por las azoteas,
agrupados en los bares,
saliendo en racimos de las alcantarillas,
temblando entre las piernas de los chauffeurs
o girando en las plataformas del ajenjo,
los maricas, Walt Whitman, te soñaban.

¡También ese! ¡También! Y se despeñan

sobre tu barba luminosa y casta,
rubios del norte, negros de la arena,
muchedumbres de gritos y ademanes,
como gatos y como las serpientes,
los maricas, Walt Whitman, los maricas
turbios de lágrimas, carne para fusta,
bota o mordisco de los domadores.

¡También ése! ¡También! Dedos teñidos

apuntan a la orilla de tu sueño
cuando el amigo come tu manzana
con un leve sabor de gasolina
y el sol canta por los ombligos
de los muchachos que juegan bajo los puentes.

Pero tú no buscabas los ojos arañados,

ni el pantano oscurísimo donde sumergen a los niños,
ni la saliva helada,
ni las curvas heridas como panza de sapo
que llevan los maricas en coches y terrazas
mientras la luna los azota por las esquinas del terror.

Tú buscabas un desnudo que fuera como un río,

toro y sueño que junte la rueda con el alga,
padre de tu agonía, camelia de tu muerte,
y gimiera en las llamas de tu ecuador oculto.

Porque es justo que el hombre no busque su deleite

en la selva de sangre de la mañana próxima.
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse en la aurora.

Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño.

Éste es el mundo, amigo, agonía, agonía.
Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades,
la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises,
los ricos dan a sus queridas
pequeños moribundos iluminados,
y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada.

Puede el hombre, si quiere, conducir su deseo

por vena de coral o celeste desnudo.
Mañana los amores serán rocas y el Tiempo
una brisa que viene dormida por las ramas.

Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whítman,

contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos

gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,               

Faeries de Norteamérica,                   

Pájaros de la Habana,                      

Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Ápios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!

Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.

¡No haya cuartel! La muerte

mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confundidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren las puertas de la bacanal.

Y tú, bello Walt Whitman, duerme a orillas del Hudson

con la barba hacia el polo y las manos abiertas.
Arcilla blanda o nieve, tu lengua está llamando
camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.
Duerme, no queda nada.
Una danza de muros agita las praderas
y América se anega de máquinas y llanto.
Quiero que el aire fuerte de la noche más honda
quite flores y letras del arco donde duermes
y un niño negro anuncie a los blancos del oro
la llegada del reino de la espiga.

LAS TRECE ROSAS

Madrid se viste de luto,
por trece rosas castizas,
trece vidas se cortaron,
siendo jóvenes, casi niñas.
Malditas sean las almas,
de sus verdugos fascistas,
que con guadañas de odio,
segaron sus cortas vidas.
España es vuestra madre,
su cielo vuestra sonrisa.
sus campos tienen la sangre,
de unas rosas, casi niñas.
El pueblo de Madrid os quiere,
ese pueblo que abomina,
de salvadores de patrias,
de rojos y de fascistas.
Madrid es patria de todos,

su nombre solo mancillan,       
el odio de los caciques,
cuya razón es la envidia.
Las rosaledas de parques,
de esta, nuestra España chica,
reflejarán vuestras caras,
vuestras sonrisas de niñas.            
Benditas seáis mil veces,
benditas vuestras familias,
malditos los asesinos,
que nuestras rosas marchitan. 

 Fue uno de los episodios más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, la mitad menores, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este.
   
Las trece rosas fueron elegidas para morir entre las 4.000 reclusas hacinadas en Ventas en un espacio pensado para 400 (más de 280.000 presos políticos se contaban en 1939 en España). ¿Por qué ellas y no otras? 
         
Pasaron a la historia por "las trece rosas", título de un poema escrito por una de ellas

Hace Falta Estar Ciego - Rafael Alberti

Hace falta estar ciego,
tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio,
cal viva,
arena hirviendo,

para no ver la luz que salta en nuestros actos,
que ilumina por dentro nuestra lengua,
nuestra diaria palabra.                           


Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría,

sin participación de los himnos futuros,
sin recuerdo en los hombres que
juzguen el pasado sombrío de la tierra.

Hace falta querer ya en vida ser pasado,

obstáculo sangriento,
cosa muerta,            
seco olvido. 

jueves, 12 de abril de 2012

Desolación - Emma Posada


Llamaron a mi puerta, y por temor a las sombras
y a los lobos hambrientos no respondí. Fue el huracán,el amor o la muerte?

¡Quién sabe! ¡Tal vez!
Más tarde tuve encendida mi lumbre y servido mi vino.

Nadie llamó. Los buhos silbaban en mis ventanas.
Y ahora que las sombras me rondan, en vano digo:
regresa, peregrino; caliéntate a mi lumbre 

 y bebe de mi vino. Nadie responde...
Fuera, en el sendero, un grillo deshila una canción sedienta...rueda una hoja seca.
Dentro, se apaga la lumbre y se derrama el vino.
  

 

 


miércoles, 11 de abril de 2012

Nada quedó de abril - Manuel Vázquez Montalbán


Era distinto abril, entonces
había alegría, y rastro de mejillones
en la escollera, canciones
a la orilla del crepúsculo, pretendientes
vanamente apostados en las esquinas
tras las persianas verdes remendadas,
tras los geranios alimentados con moñigos
de percherones lentos, espiábamos
la variación anormal de la chaqueta a cuadros
Príncipe de Gales
los pañuelos de rayón
blancos como paloma en el pecho, zapatos
de charol como bombillas negras, silbidos
largos, insinuantes, cuchillos de gasa sobre
la piel, si mamá se entera o vecinas
al acecho de honras ajenas
y más tarde
los gitanos del Bar Moderno, tamboril
de silla, canción de salmuera o la voz
del musclaire
arri Joan que l’arròs
s’està covant
felices tiempos de reyes asequibles,
Alfonso XIII borbónico y flemático pasaba
como pasan los reyes, con majestad,
por el ensanche
cuando íbamos a entregar los largos
calzoncillos de felpa a Inogar Hermanos
Confecciones
grises atardeceres de máquina Sigma,
Wertheim, Singer
Singer, me inclino por la Singer
cansa
menos los riñones, pero una tarde de abril
entonces
en el rompeolas, compensaba trescientos
sesenta y cuatro días de viajes ensoñados,
haciendo calados, dobladillos, festones es posible
llegar hasta Suecia, John Gilbert y Greta Garbo
se aman tiernamente, respetuosamente, imposiblemente
la tabla de encarar
puede ser una vasta llanura de amores gauchos
y la curva para el vientre una ensenada
donde atraquen veleros olorosos en betel y especias
con marinos dispuestos a la muerte
por Jean Harlow
pero a veces
pasaban multitudes vocingleras por la calle
Visca
Macià qu’és català, mori Cambó qu’és un cabró
y papá habló con un marino de bigotes amarillos
en un mercante 
sobre la hamaca la luna de Benicasim
era la misma que la de Mazarrón, llegamos
a un puerto entre rocas doradas, parientes,
fotografías animadas, tardes por la Glorieta
en sillones de mimbre, paipáis de cartón blanco
con anuncios de Linimento Sloan
nada quedó del puerto,
grúas retorcidas, patrulleros hundidos, serones
cargados de alcaparras y girasoles, cascotes
de bombas misteriosamente humanizadas, se oían
caer después, ya de vuelta a la ciudad, como
una noche impuesta que se impone gritando
murieron
pretendientes y nadie descendió a la calle
al paso de los percherones
los geranios
se agostaron en cenizas amarillas 
luego
volvieron otras tardes de abril, no aquéllas
muertas
muertas ya para siempre
 los gitanos perdieron duende, no
cantaban, tosían de noche bajo el relente, cuando
cosíamos tristes arreglos de vestidos viejos
para mutilados cuerpos de posguerra
 incivil
inmutables, más allá de esta ventana, de esta
persiana, de estas macetas vacías como planetas
deshabitados, los palos grises para tender
la ropa, azoteas de arenisca y ladrillos desportillados,
negras chimeneas rotas 
y amarillos jaramagos sobre tejados en erosión.